Rehabilitación Y Movilidad Para Pacientes Con TCE
Programas personalizados que combinan la calidez humana con la precisión de la robótica para la recuperación de pacientes con traumatismo craneoencefálico.
¿Qué Es La Neurorrehabilitación en Trauma Cráneo Encefálico
La neurorrehabilitación para pacientes con trauma cráneo encefálico busca recuperar funciones motoras, cognitivas y de equilibrio afectadas tras la lesión cerebral. En nuestra clínica combinamos atención especializada con tecnología robótica avanzada para desarrollar terapias personalizadas y favorecer una recuperación progresiva.
Tecnología Robótica
Equipos especializados que apoyan la recuperación de la marcha, el equilibrio, la coordinación motora y la movilidad tras un TCE.
Terapia Personalizada
Cada programa se adapta a la severidad del trauma, las secuelas cognitivo-motoras y los objetivos de recuperación de cada paciente.
Evaluación Especializada
Valoramos las secuelas físicas, cognitivas y motoras del TCE para diseñar un plan de neurorrehabilitación integral y progresivo.
Cómo Tratamos El TCE Con Tecnología Robótica
Utilizamos la robótica avanzada no para reemplazar al terapeuta, sino para potenciar sus capacidades y acelerar tu proceso de recuperación con repeticiones precisas.
LOKOMAT ®
Líder mundial en reentrenamiento de la marcha. Permite una bipedestación temprana y segura.
C-MILL ®
Plataforma de realidad aumentada para el entrenamiento del equilibrio al entorno real.
Ubicación y contactos
Preguntas frecuentes sobre la Neurorrehabilitación en TCE
La rehabilitación debe iniciarse tan pronto como el paciente esté médicamente estable, incluso desde etapas tempranas en cuidados intensivos con estimulación básica. Un inicio oportuno favorece la neuroplasticidad y mejora el pronóstico funcional a largo plazo.
Sí, la rehabilitación robótica se adapta a distintos grados de severidad (leve, moderado y grave) y a las secuelas específicas de cada paciente. Realizamos una evaluación especializada para definir el programa y equipos más adecuados según las capacidades motoras y cognitivas conservadas.
Cada sesión tiene una duración aproximada de 45 a 60 minutos, según el equipo utilizado y el plan de tratamiento diseñado. La frecuencia semanal se ajusta según la evolución y los objetivos de cada paciente.
Las secuelas pueden incluir alteraciones motoras (debilidad, falta de coordinación), cognitivas (memoria, atención, funciones ejecutivas) y del equilibrio. La neurorrehabilitación temprana e intensiva ayuda a reducir el impacto de estas secuelas en la vida diaria.


